viernes, 16 de septiembre de 2011

Actividad 1 Construcción histórica del concepto de herencia


A esta altura, a nadie le llama la atención que los hijos se parezcan a los padres. De hecho, ocurre frecuentemente que, cuando un bebé nace, la gente juega a encontrarles parecidos a ciertas partes de su cuerpo con los rasgos de la mamá o del papá. ¡Incluso más lejos! Se dice a veces que “tiene los ojos de la abuela” o “la forma de la nariz del tío”.
La explicación científica que actualmente se le da a este fenómeno es muy distinta de lo que se pensaba y creía hace muchos años. En estas actividades se trasladarán imaginariamente en el tiempo para conocer esas creencias y cómo fueron cambiando hasta la actualidad.
Desde tiempos muy remotos, los observadores de la naturaleza pudieron darse cuenta de que en las poblaciones humanas (como también en las poblaciones de otros seres vivos) existían series de variaciones casi continuas para determinadas características o rasgos, por ejemplo, individuos muy altos e individuos muy bajos. Pero, además, casi todas las estaturas posibles entre medio de estas dos. Estas variaciones graduales con una interminable cantidad de formas intermedias es lo que proponía Aristóteles (384 a. C. - 322 a. C.). En la Edad Media, estas ideas de Aristóteles fueron retomadas en la idea de “La gran cadena del ser”.
Esto dio lugar a creer que las características particulares de un individuo para un rasgo en especial surgían de la mezcla de las características de sus progenitores, con una cualidad para ese rasgo intermedia a la de sus padres. A eso se lo llamó “herencia por mezcla”. Incluso, así surgieron los mitos acerca del surgimiento de especies “raras” como las jirafas a partir de la cruza ente el camello y el leopardo.
1. Miren esta fotografía (no es real) e imaginen cuál habría sido el cruzamiento que podrían haber propuesto los naturalistas de la Edad Media.
a) Si estos naturalistas de la Edad Media hubieran visto un oso gris por primera vez, ¿cómo habrían imaginado a los padres de ese oso?
A principios del siglo XVIII, con los primeros usos del microscopio, surgió una idea que predominó sobre todas las demás durante todo el siglo: se la dio en llamar preformacionismoo preformismo. Esta teoría sostenía que todo el nuevo individuo estaba predeterminado dentro del huevo. Pero dentro de los preformistas había dos grupos que tenían opiniones totalmente diferentes: los ovistas, que creían que el óvulo era el que contenía al futuro ser, y los espermistas, que decían que el ser humano entero estaba preformado en los espermatozoides.
1. Encuentren diferencias entre la herencia por mezcla y el preformacionismo.
2. Respondan esta pregunta como si fueran partidarios de una postura o de otra: ¿de dónde provendrían las características del nuevo ser?
La pangénesis, el regreso de la herencia por mezcla

En el siglo XIX, la idea preformacionista fue abandonada y se retomó la noción de la herencia por mezcla. A esa nueva concepción se la denominó Pangénesis.
1. Averigüen en qué consistía esta nueva idea, que hasta Darwin sostuvo por mucho tiempo, y respondan:
a) ¿Qué nuevas cosas permitía pensar esta idea? b) ¿Qué aspectos mejoró respecto del preformacionismo? c) ¿Dónde residía ahora “eso” que se hereda? d) ¿Qué fenómenos todavía no podía explicar la pangénesis? (Utilicen los enlaces y la bibliografía para responder esta pregunta.)
Hipertextos de interés
Hipertextos del área de Biología - Introducción a la genética mendeliana. La herencia: perspectiva histórica
El preformacionismo
Pangénesis

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